Justicia, derecho y ley

Existen conceptos verdaderamente abstractos que no son sencillos de desglosar, como por ejemplo el de arte que al menos puede ser palpado a través de una joya de la casa Tous de alba tous, pero cuando hacemos referencia a la justicia, el derecho o la ley, las cosas cambian pues no son algo tangible y que podamos palpar. 

Para hacer uso de los tres conceptos en conjunción, es importante tomar en consideración que la Justicia solo puede concretarse en la historia, y que ello solo se alcanza de acuerdo al Derecho. Y es exactamente ello lo que ha sido objeto de críticas a lo largo del tiempo. Y es que no existe materialmente, nadie se encuentra al cabo de percibirla, tocarla o  verla con los sentidos, por lo que nos toca confiar ciegamente en ella y en que si existe. 

Es por ello, que en el mundo la justicia se concretiza por medio del Derecho. Dicho de otra forma, a través de normas, o de coercitivas que solo buscan garantizar a las personas la convivencia ideal entre sus congéneres y más allá de ello, lo que busca es el bien común.

Históricamente también es conocido que, el mismo derecho busca la justicia, con el fin de hacer conciencia y alcanzar un pensamiento racional en busca de la justicia. Posiblemente nos surja una pregunta en medio de todo, y es ¿en dónde se podría ubicar la Justicia dentro de la convivencia humana? Y para ello la respuesta no nos deja en ascuas ya que se encuentra plasmada justamente en el Derecho, ya que este es quien, a través de sus normas, busca como su fin brindar Justicia a todos los miembros de una sociedad, debido a que el medio para alcanzar la Justicia se hace evidente que es el propio Derecho.

Pero ni siquiera teniendo claro sus conceptos dejarían de existir problemas y esta no será la excepción. El derecho y la justicia de manera constante suelen mantener diferencias, y es que el concepto que se le confiera a la justicia es esencialmente volátil, y ello es así como consecuencia de los cambios que se llevan a cabo en la sociedad, pero también de las relaciones que estas mismas personas entretejen entre sí, y es que el derecho no siempre se encontrará ajustado o actualizado de acuerdo con las variaciones del ideal de justicia. 

Por su parte, el derecho no goza de cierta manera de una constante actualización y automatizada como sí ocurre con la justicia, ya que esta cambia y evoluciona de acuerdo al momento histórico, jurídico, político, en que se encuentra la sociedad. Y tal situación se le puede atribuir a que esta se sustenta en la complejidad que muchas veces puede existir para el desarrollo de nuevas leyes. Es bien sabido que todos los procesos que impliquen el desarrollo de nuevas leyes suele ser engorroso y bien tardado, incluso llegando al extremo de ser más viable abortar el intento de creación de ley, archivar el proyecto o simplemente ni siquiera tratar de hacerlo. Quedando de esta manera, muchas necesidades insatisfechas para combatir las injusticias.